Paisajes increíbles
Energías renovables
Las últimas nieves
Patrimonios turísticos e históricos
Amaneceres sorprendentes
Pizarra

Ir a portada  más menos Escuchar el texto Extranet

Castellano · English · Français · by Google

Calendario

<Julio 2017>
LMXJVSD
12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31

Agenda del mes


Los castros celtíberos

Arqueología · Recursos Patrimoniales

FOTO

En la etapa anterior a la llegada de los romanos, la Sierra de la Demanda es un mosaico de tribus celtas que, en muchas ocasiones, están lejos de mirarse de forma fraterna.

Aunque los celtas terminaron siendo absorbidos por la civilización de Roma, nos han legado muchos vestigios y una determinante herencia genética. En la Sierra de la Demanda y sus inmediaciones vivieron los arévacos, turmódigos (o turmogos) berones, autrigones y pelendones. Son estos últimos, restos de la primera oleada céltica que llegó a la Península y, sometidos por los arévacos, han de asentarse en esta zona montañosa. Son, según Estrabón “el tipo auténtico del guerrero: resistente, pugnaz, superior al hambre y la fatiga, amantes de su libertad, insensibles al calor o al frío. En ciertas épocas del año se alimentan de bellotas, secándola y moliéndola. Fabrican bebida de cebada y, mientras beben, bailan al son de la gaita y la flauta. Todos visten de negro, con ásperas capas de lana. Trenzan en sus piernas bandas de pelo y se cubren con cascos broncíneos. Usan espadas de doble filo y puñales de una cuarta para el combate. Son ganaderos y pastores y, pese a su fiereza, se muestran hospitalarios con los extranjeros, así como inmisericordes con los criminales y parricidas”. Son abundantes –aunque no están bien conservados– los restos de castros celtíberos, pequeños poblados amurallados asentados en zonas elevadas, con agua en sus cercanías y pastos para los ganados. En el Museo de Salas pueden contemplarse hallazgos de esta época, así como la reconstrucción de una casa celta.

Los pelendones hubieron de rendirse  -no sin antes pelear como bravos- a la supremacía de los romanos, cuyas primeras incursiones datan del siglo II a.C., pero los asentamientos más antiguos son ya del siglo I. La villa romana de Salas data de esta primera época. Algunas de las calzadas que partían de la gran metrópolis  de Clunia atravesaban la zona. De los restos de esta época destaca el ara consagrada a las Madres Monitucinis hallada en Salas.



« Atapuerca, la máquina del tiempo La tenue huella de Roma »

logo junta logo feoga logo ministerio logo leader logo agalsa logo diputacion

¿Quieres que te informemos con un SMS de los eventos que tienen lugar en la Sierra de la Demanda?

mail

mail


¿Quieres recibir en tu email nuestro boletín informativo? Es fácil: apunta tu dirección de correo electrónico.


mail
Asociación Grupo de Acción Local AGALSA Sierra de la Demanda
C/ Ondevilla, 24. 09199. Pineda de la Sierra. Burgos. España
Tfnos. 947 42 40 28 / 608 742 743
Fax: 947 42 40 29
agalsa@sierradelademanda.com