Amaneceres sorprendentes
Patrimonios turísticos e históricos
Energías renovables
Las últimas nieves
Pizarra
Paisajes increíbles

Ir a portada  más menos Escuchar el texto Extranet

Castellano · English · Français · by Google

Calendario

<Noviembre 2017>
LMXJVSD
12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930

Agenda del mes


Las Nuevas Ordenanzas de 1841

Datos de Interés

FOTO

Transcribimos aquí un documento recogido en el libro de Juan José Martín García: Trabajo rural - Trabajo industrial: Pradoluengo y Belorado (1833-1936). Burgos, Ayuntamientos de Belorado y Pradoluengo, 2000. 269 págs.

Los vecinos de Villagalijo, Carlos de Benito, Manuel Zaldo y Pedro Labarga, como apoderados del Concejo, revisan las antiguas ordenanzas municipales ("por no ser compatibles con las costumbres del presente siglo"), y las reforman  en algunos puntos, estableciendo unas nuevas, referidas a las condiciones que tienen que tener sus vecinos para ser labradores, el aprovechamiento de los pastos, la custodia de los rebaños vecinales, etcétera. El documento que se transcribe a continuación refleja muchas de las peculiaridades del trabajo cotidiano, de los usos y costumbres comunes, en un núcleo con economía serrana.

"1º Primeramente ordenaron y mandaron que todos los Bueyes destinados a la Labranza que tengan los vecinos de esta villa ande andar en manada teniendo cada yugada un Cencerro, y si fuere golosa para los sembrados, Prados y demás frutos tendrá cada Buey un Cencerro y pielga, y no cumpliéndolo así incurrirá en la pena de cinco maravedises de la moneda corriente que satisfará su Dueño tan luego como sea avisado por la Justicia, y no teniendo cencerro tampoco tendrá obligación el Pastor hir en busca de la res ni satisfacer el Coto y daño. Esto se entiende con Buey o Baca estando destinada a la Labranza.

2º Que la yugada que ade aprobecharse de los pastos titulados boyales ade labrar por lo menos diez fanegas de heredad a cada mano o Pago; y la media yugada cinco fanegas: sino labrase la yugada entera dichas diez fanegas cumplidas solo entrará en pastiza una res, reputándose como media yugada; y no labrando la media yugada las cinco fanegas completas no entrará en pastiza: Que si algún vecino no teniendo yugada intentase establecerla o si teniéndola quisiese aumentar dos o más lo ade practicar indispensablemente en todo el mes de Marzo, poniéndolo con anterioridad en noticia del Ayuntamiento para sujetarlas a las cargas como las demás; pero si esto sucediese por muerte o casamiento podrá practicarse en cualquiera tiempo del año: Que las reses que se destinen a la Labranza ande tener cuando menos tres años cumplidos en Marzo.

3º Ordenaron y mandaron que ningún vecino pueda enviar a la custodia del almage de Bueyes persona que no sea de sacramento, abil y sufuciente para dar buena cuenta del Ganado pena de doscientos maravedis, pagando además el daño que por su omisión y descuido se causare.

4º Que el Pastor o persona encargada del almage de los Bueyes aya de llamarlos en la mitad del Pueblo y en los barrios encimero y bagero, teniéndolos en el sitio que llaman las Eras de las Cabras que es el acostumbrado en el que permanecerán hasta que se junten todos o la mayor parte y no cumpliéndolo así incurrirá dicha persona en la pena de doscientos maravedís.

5º Que el vecino que tuviese más de una yugada siéndole necesarias para su Labranza aya de pagar por razón de erbage o pastos dos reales por cada res que tenga de esceso, pero no pagará cosa alguna el que solo tenga una yugada.

6º El vecino que teniendo yugada de Bueyes o Bacas con destino a la Labranza no cultibase sus heredades por abandono y negligencia dando con esto un mal egemplo en perjuicio suyo y del común; a fin pues de que no llegue a suceder y que el vecino se aplique con desbelo a las labores precisas del Campo y traiga su labranza como corresponde pagará por cada yugada que destine al almage de los Bueyes dos ducados por razón de pastos o erbage.

7º Ordenaron y mandaron, que si algún vecino, de las reses destinadas a la Labranza sacase alguna para vender o para cualquiera otro uso, e intentase reemplazarla con otra que no se allase domada ade ser obligado a ponerlo en noticia de la Justicia antes de sacarla de la manada de las Bacas para que informada de la necesidad le conceda su licencia y obtenida que sea pueda sacarla con prebención que si esta res se muriese no ade repartirse entre los vecinos, y solo se practicará de la que hasta entonces estaba destinada a la Labranza; pagando por el Novillo o Baca que entrase de nuevo once reales por pastos.

8º Ordenaron y mandaron que en tiempo en que es costumbre pernoctar la Bueyada fuera del Pueblo las personas encargadas de su custodia son obligadas a permanecer con ella toda la noche y si por no hacerlo se desmandase alguna res e hiciese daño en Prados o sembrados dará parte inmediatamente al Dueño de la res para que probea de remedio, y no cumpliéndolo así incurrirá en la pena de doscientos maravedís.

9º Se prohibe que en tiempo que la Bueyada anda en pastizas y rastrojos estén en ellos los Chotos sin pastar, entendiéndose en las pastizas entrepanadas, y si lo contrario hiciesen pague de pena cada Choto doscientos maravedís.

FOTO

10º Que en tiempo que la Bueyada baya a pastear a la Deesa si alguna res fuese después de haber salido del Pueblo la manada será obligación de uno de los Pastores esperar hasta recogerlos no habiendo pasado el almage de la Fuente de la Raldaya; y los Dueños los ande llebar hasta pasar de los Nogales arriba, y si estos tubiesen que llebarlos a la Deesa los entregarán a los Pastores, y no haciéndolo así quedarán de cuenta y responsabilidad del mismo Dueño.

11º Ordenaron y mandaron que cualquiera vecino que quisiere establecer yugada o yugadas de Caballerías con destino a la Labranza aya de ponerlo en noticia del Ayuntamiento para sugetarlas a las mismas obligaciones y condiciones que la Bueyada, pero no estarán en la pastiza sin pastor destinado únicamente para ellas; y si por no hacerlo así causasen algún daño en las reses bacunas mancándolas o matándolas estará su Dueño obligado al pago del daño; y de ningún modo podrán reclamar los Dueños de las Caballerías el que las cause con golpes algún Buey o Baca.

12º De la conserbación y buena administración del Pasto del término titulado la Ysla que de inmemorial tiempo á estado y está destinado para el Ganado de la Labranza ade resultar conocida utilidad y ventaja al común; en su consecuencia ordenaron y mandaron que en primero de Marzo de cada año se le eche el agua como es costumbre para su riego; y se prohibe que des último de dicho Marzo en adelante alguno, y la yugada que lo hiciese yendo su Dueño u otra persona con ella pague de pena medio real cada yugada. No se impedirá el paso para hir a labrar a la Pradera y demás posesiones que se sirben por el camino de la Ysla. Las Caballerías que pasaren con persona pagarán de pena dos reales, y sin persona medio real, a no ser que bayan con estiercol a la Pradera y demás términos de su servidumbre. El Ganado menudo que entrase en la Ysla llegando a veinte Cavezas a cuatro maravedis cada una; y para que se sepa que aquel término se alla vedado cuidará el Ayuntamiento de poner mojones en sus entradas y salidas. Si algún vecino quisiese pasar madera por la Ysla  pedirá licencia al Sr. Alcalde dejando la madera en la Portilla de los Barrancos hasta que se le conceda, y concedida que sea la pasará haciéndolo en un día, quedando obligado a cerrar y componer las regueras que echase a perder.

13º Otrosi ordenaron y mandaron que los Regidores que son y fueren en adelante echen por ver los molinos, por Callehita a todos los vecinos, y el que moliese más de la vez que le corresponda tenga de pena tres reales de vellón, cuya pena saque el regimiento el mismo dia en que la impusiere y si se resistiere a pagarla tenga la pena doblada y asi mismo que cualquiera vecino que no moliese su vez cuando le corresponda y la echase adelante pierda la vez y no la buelba a moler hasta que por su turno le buelba a tocar, y si le moliese antes de concluirse aquella tanda o rodeo tenga de pena tres reales de vellón y los pague en el mismo dia y no lo haciendo tenga la pena doblada. Asi mismo mandaron que siempre y cuando sea necesario apretar dichos molinos y picarlos, se dé aviso al Molinero y estando en casa y concurriendo a efectuarlo con brebedad no se pierda la vez, y si por no estar el molinero en Casa se tardase algún tiempo; el que moliese llebe la llabe al regimiento para que se sepa la verdad y el que no lo hiciere pierda la vez y además tenga de pena un real de vellón.

14º Otro si ordenaron y mandaron que las Cabras que se encontrasen en las Calles de esta Villa o en los Huertos después que vengan de la manada por no recogerlas y cerrarlas sus Dueños tengan de pena ocho maravedís; la mitad para el Concejo, y la otra mitad para el regimiento, y estando cerradas en el Corral de Concejo, pague el Dueño dicha pena antes de soltarlas, y cualquiera vecino que las encontrase dé cuenta a los Regidores para que las pongan a cobro, y si se encontrasen por la mañana al salir el Sol, y antes de llamarlas tenga de pena cada una medio real de vellón y si se encontrasen en los Huertos tengan la misma pena y además el daño que hiciesen que será para el Dueño y las pueda cerrar el que así las encontrare.

15º Otrosi ordenaron y mandaron que cualquiera cerdo que se encontrase de noche fuera de la Casa de su Dueño tenga de pena un real de vellón y si se encontrase por la mañana antes de salir el Sol tenga de pena dos reales, la mitad de uno y otro para el Concejo, y la otra mitad para el Regimiento; y requerido que sea el Dueño pague la dicha pena sin escusa, pena de pagarla doblada, y si echase de noche el Regimiento y encontrase algún Buey, Caballería o Cerdo fuera de la Casa de su Dueño, tenga la dicha pena y además el daño que hiciesen, y si pareciere algún Cerdo en las Eras de noche en tiempo de trilla aunque le sobrebenga algún daño le pierda su Dueño para que le sirva de escarmiento.

FOTO

16º Otrosi ordenaron y mandaron; que en cada un año desde primero de Marzo hasta primero de Abril cada vecino sea obligado a plantar cinco Árboles de cualquier especie en sus Prados y cerraduras, o en los términos del Concejo, y esto se entiende además de los cinco que previene la Real instrucción de Montes y plantíos; y de haberlo ejecutado dará noticia a la justicia con espresión del sitio, y el que no lo hiciese tenga de pena por cada un árbol que no haya plantado un real de vellón; y si alguno cortase plantón o árbol por el pie en posesión agena, tenga de pena los mil maravedises que previene la Real instrucción, y cualquiera vecino que le viese cortar, sea creido por su juramento, y el que le cortase además de dicha pena tenga dos meses de sospecha.

17º Otro si ordenaron y mandaron que ninguna persona pueda cortar barda en la Ysla ni en posesiones particulares, y el que lo hiciere tenga de pena cien maravedises de día y doscientos de noche.

18º Otro si ordenaron y mandaron que los Ganados mayores que se encontrasen en los panes y sembrados desde San Miguel de Setiembre hasta primero de Marzo tenga de pena cada Cabeza ocho maravedises de dia y diez y seis de noche; y desde primero de Marzo hasta recoger los frutos y soltar los pagos a medio real de dia y uno de noche, siendo la mitad para los guardas y la otra mitad para el regimiento, y si fuesen rebeldes en una semana sean castigados por la Justicia, y la pena que les imponga por dicha rebeldía sea para el Concejo, esto es aunque dichos ganados anden en almage o fuera de él.

19º Otrosi ordenaron y mandaron que las bacas y yeguas que andubieren en pastorío y se encontrasen en los panes, llegando a diez Cabezas que hacen rebaño tenga de pena desde San Miguel de Setiembre hasta primero de Marzo un real de dia y dos de noche; y desde primero de Marzo hasta soltar los pagos tenga de pena dos reales de dia y cuatro de noche y las reses sueltas que no lleguen a diez tengan de pena desde San Miguel hasta primero de Marzo ocho maravedises de dia y diez y seis de noche; y desde primero de Marzo hasta que se suelten los pagos tengan de pena medio real de dia y uno de noche.

20º Otrosi ordenaron y mandaron que el rebaño de obejas que se encontrase entre los panes desde San Miguel hasta primero de Marzo llegando a diez y seis Cavezas que hacen rebaño tenga de pena un real de dia y dos de noche, y no llegando a diez y seis tenga de pena dos maravedises de dia y cuatro de noche cada caveza, y desde primero de Marzo hasta soltar los pagos tenga de pena dos reales el rebaño de dia y cuatro de noche, y las sueltas cuatro maravedises de dia y ocho de noche.

21º Otro si ordenaron y mandaron que las cabras que se encontrasen haciendo daño en los panes de la Deesa, Valles y Prados llegando a rebaño que son diez y seis Cavezas tenga de pena dos reales de dia y cuatro de noche, y las sueltas cinco maravedises de dia y diez de noche.

22º Otrosi ordenaron y mandaron que las Caballerías y demás ganados mayores que se encontrasen en la Deesa estando vedada tenga de pena de dia cada res ocho maravedises y de noche diez y seis y si fuese rebelde sea castigada por la Justicia.

23º Otro si ordenaron y mandaron que ningún vecino pueda entrar a apacentar sus ganados en los panes y término vedados, teniendo de pena cada res un real de dia y dos de noche, y si fuese rebelde en la semana sea castigado por la justicia, y si hiciesen daño en los panes pagará lo que juzguen dos peritos.

24º Otro si ordenaron y mandaron que ninguna persona en tiempo alguno baya de noche con Caballerías a dormir al Campo ni al pago, y el que lo hiciere tenga de pena cuatro reales de vellón, y si las Caballerías que llebase se encontrasen haciendo daño en los panes o Prados tenga la pena doblada además de pagar el daño a su Dueño.

25º Otrosi ordenaron y mandaron que ninguna persona pueda quitar las cerraduras de sus posesiones ni de las de otros vecinos ni del Concejo, sean verdes o secas y al que se encontrase con ellas tenga de pena cuatro reales de dia y ocho de noche y el que lo biere y diere cuenta a la justicia sea creido por su juramento para que sin más justificación pague la dicha pena, y si dichas cerraduras y materiales de ellas se encontrasen por la justicia en alguna Casa u orno les imponga la misma pena, pero si a algún vecino le conviene quitar la de su posesión por no hacer falta para adelante pedirá licencia a la Justicia y concedida que sea la pueda lebantar libremente.

26º Otrosi ordenaron y mandaron que ningún vecino ni otra persona sin espresa licencia de la justicia pueda traer leña verde ni seca de la Deesa ni de los Valles con Caballerías, en aces ni costales, y el que lo hiciese tenga de pena por cada carga, haz o talega dos reales de vellón, y si cortare algún pie de aya, robre o encina tenga de pena los mil maravedises que previene la Real orden, y si fuese a collado quinientos maravedises, y si fuese rama la mitad; y si cortase algún pie de Ezcarro tenga de pena cuatro reales.

27º Otrosi ordenaron y mandaron que cada Caveza de ganado de cerda que se encontrase en el pago desde San Miguel de Setiembre hasta San Pedro de Junio tenga de pena ocho maravedises de dia y seis de noche y llegando a veinte cavezas que hacen rebaño tenga un real de vellón de dia y dos reales de noche; y desde San Pedro hasta que se suelten los pagos a medio real cada Caveza suelta de dia y un real de noche estando de cuenta de los Dueños, y si estubiese al cargo de los manaderos la mitad y el rebaño a dos reales.

28º Otro si ordenaron y mandaron que todos los vecinos sean obligados a concurrir a las veredas y labores del Concejo, siempre que sea necesario inmediatamente que sean avisados, y oigan tocar la campana según costumbre juntándose con prontitud en el sitio donde estubiere la Justicia, y no lo haciendo sea castigado el que faltare por el regimiento, pagando un real si faltase al recuento, y si estubiese en el Pueblo y no se presentase en la vereda en todo el dia pagará además tres reales de vellón y si estubiese fuera del pueblo antes de avisar a la vereda pague un real.

29º Otrosi ordenaron y mandaron que ningún vecino sea libre y exento de concurrir a las veredas y labores del Concejo por ningún pretesto ni oficio que esté sirviendo, aunque sea traginero de la Taberna del Pueblo porque todos deben trabajar en las labores del común igualmente; y lo mismo los que guarden los almages teniendo persona que pueda hir a vereda, y no teniéndola unos y otros están obligados a hacer la vereda otro dia cuando la Justicia se lo mande.

30º Otrosi ordenaron y mandaron que cualquiera ganado mayor de Bacas o yeguas y sus crías que fuesen allados en los Prados en todo el tiempo del año tenga de pena cada caveza medio real de dia y uno de noche siendo por mitad para el Concejo y regimiento, y siendo rebelde además de dicha pena sea castigado a voluntad de la Justicia.

31º Otro si ordenaron y mandaron que haviendo pastor para guaradar la Dula todos los vecinos sean obligados a echar sus Caballerías a la manada, y no lo haciendo y por esta razón se encontrase alguna haciendo daño; además de el aprecio a que sea acrehedora la res pague medio real de vellón para el Concejo y regimiento por mitad.

32º Otro si ordenaron y mandaron que en cuanto a la guarda y salario del pastor de la Dula, todas las Caballerías, de toda clase ande pagar por entero sin que se escluya ninguna por pretesto alguno, escepto una caballería que se reserba a cada vecino para el trabajo diario y labores de su Casa, y esta que se reserba ade pagar por mitad de lo que tocare y se repartiese a cada una de las otras.

33º Otrosi ordenaron y mandaron que aunque llegue el caso que no haya pastor para guardar la Dula, no por eso ande dejar de guardarsen y andar siempre en manada porque se ade hacer por adra y Callehita entre los vecinos según tengan Cavezas entrando en ellas para guardar por entero la que se reserba a cada vecino por el capítulo anterior, y en ello no puedan poner escusa alguna, y el que lo hiciere o se escusare sea obligado por la Justicia a cumplirlo y además sea castigado para que de este modo se obserbe lo aquí contenido.

34º Otrosi ordenaron y mandaron que en cuanto a la manada de las Bacas el pastor esté obligado há llamarlas todos los días del año y a llebarlas a donde la justicia le mandare y las ade llamar en los sitios acostumbrados como son en la Plaza, y si fuesen abajo en el Barrio encimero y si marchasen arriba en el Barrio bagero, y estando las Bacas en el Monte titulado del Valle que es a principios de Mayo, hasta que la Justicia dispusiese bajarlas a Casa, para los Santos o más adelante, según el tiempo y circunstancias lo permitan, ningún vecino pueda sacar res alguna de la manada, tanto al tiempo de subir como en lo restante de la temporada que estén en el Monte, a no ser que algún vecino se alle en necesidad de sacarla para el trabajo o se le vea enferma que no pueda subsistir en el Monte, y para esto aya de obtener primero la licencia de la Justicia, para que vea si la petición es justa o no, y lo verificará poniendo dos peritos desinteresados que paguen lo que les parezca justo y conbeniente, y se adbierte que los Chotos añejos y de leche se pueden sacar de la manada y traerlos a Casa, desde mitad de Setiembre en adelante, y que cada vecino ade pagar una baca muerta aunque no tenga ninguna para el salario del pastor; y el que las tubiese ade pagar también la muerta, y si hubiese alguna media vecina que tuviese bacas o baca, pague también la muerta, y si no las tubiese pagará por mitad. Y si alguno no quisiese echarlas al Monte cuando bayan las demás o las bajasen antes que la Justicia provea lo arriba dicho tenga de pena dos ducados, y si fuese rebelde pena doblada, y si aún no obedeciese a la Justicia, en este caso queda arbitraria para castigar lo que crea conveniente, y esta pena se ade pagar en el mismo dia que se imponga.

35º Otrosi ordenaron y mandaron que en cuanto a la guarda de las Cabras y salario del pastor, todas ande pagar por entero y cada vecino lo ará además de una muerta tanto el que tenga cabras como el que no las tenga, y si hubiese alguna media vecina que tubiese cabras, haya de pagar también la muerta, y si no las tubiese lo hará por mitad; y el pastor que las guardare esté obligado a llamarlas todos los días del año en los sitios acostumbrados que son los mismos que los de las bacas y a hir con la manada a donde la justicia le mande.

36º Otrosi ordenaron y mandaron que cada un año en el mes de Marzo se haya de elegir un Novillo para Toro para el servicio y uso de todas las bacas del pueblo, tanto para las de Labranza como para las cerriles, y este ade ser elegido de los que aya en la Bueyada por dos peritos que nombre la Justicia, y el Novillo aya de tener cuatro años cumplidos que se cuentan en todo el mes de Marzo, y los novillos que no lleguen a cuatro años no los podrán capar los Dueños bajo pretesto alguno sin que obtengan primero la licencia de la justicia, y de cuatro años arriba no se admitirá Novillo  alguno entero en la Bueyada; se entiende que no se podrán capar los Novillos, ni de Bueyada ni de Bacada hasta los cuatro años cumplidos; y si el Novillo elegido para Toro se mancase o desgraciase se ade abonar su valor al dueño por los vecinos, lo que juzgarán dos peritos desinteresados que al efecto nombrará la Justicia, y si este Toro dañase a alguna res de labranza como son buey o baca no estará su Dueño obligado a pagar daño alguno, pues la pagará el Pueblo, y también queda exento de la guarda, y al Dueño del Novillo se le dará por razón de su trabajo cuarenta reales de vellón. El que se escediese a capar algún Novillo antes del tiempo prefijado pague la pena de cuatro ducados para el Concejo, y no se capará ningún Novillo hasta que se haga la elección del Toro.

37º Otro si ordenaron y mandaron que si a algún vecino de esta villa ahora o en otro tiempo lo que Dios no permita se le desgraciare, malograre o muriere algún Buey o Baca de labranza, no siendo por descuido u omisión culpable del Dueño sino por algún caso fortuito o estraordinario de los que suelen acaecer se haya de componer y repartir su carne por libras entre todos los vecinos a cada uno lo que le corresponda y pagar cada uno al precio que se asignase por los diputados que há este fin se nombrarán por la Justicia para que por este medio sea menos graboso al Dueño el tal daño, y pueda con más facilidad bolber a poner su yugada por la utilidad que de proseguir y aumentar las labranzas se sigue a la causa pública; y si acaeciese que algún Buey o Baca se desgraciase y no se pudiese aprobechar la carne, esta res o reses serán tasadas por dos peritos y abonadas por reparto en la misma forma y será de cargo del Dueño de la res enterrar la carne si fuese necesario, dándole dos vecinos para su ayuda mandados por la Justicia y esta carne que se reparta o se entierre se ha de pagar en el término de un mes, y esta cobranza se ha de hacer por los vecinos a quien les corresponda por Callehita, según es, y ha sido costumbre. También se advierte que cuando llegue el caso de que enfermase algún Buey o baca de labranza, advertido que sea por su Dueño, lo pondrá inmediatamente en noticia de la justicia, y si faltare a esto no se repartirá la carne de la res a no ser que su muerte haya sido repentina.

38º Otrosi ordenaron y mandaron que ningún vecino pueda cortar ulagas y Enebros en los términos propios de esta villa para llevarlos a vender fuera de ella, pero sí los podrán cortar para su consumo; y el que hiciese lo contrario tenga de pena cada carga dos reales por la primera vez, y si fuese prendado dos veces en la semana tenga la pena doblada.

39º Otrosi ordenaron y mandaron que cualquier persona de esta villa de los que tienen derecho a regar por los cauces sus posesiones y cortaren el agua estando moliendo los molinos, impidiendo de que muelan estos tenga de pena dos reales de día y cuatro de noche y además pagará el daño que se causare por dicha razón y si cortase el agua alguna persona de los que no tienen derecho a regar ni le han tenido en tiempo alguno tenga de pena dos ducados de día y cuatro de noche por la primera vez, y si fuese rebelde será castigado a voluntad de la Justicia.



« Las Ordenanzas de Villagalijo de 1665

logo junta logo feoga logo ministerio logo leader logo agalsa logo diputacion

¿Quieres que te informemos con un SMS de los eventos que tienen lugar en la Sierra de la Demanda?

mail

mail


¿Quieres recibir en tu email nuestro boletín informativo? Es fácil: apunta tu dirección de correo electrónico.


mail
Asociación Grupo de Acción Local AGALSA Sierra de la Demanda
C/ Ondevilla, 24. 09199. Pineda de la Sierra. Burgos. España
Tfnos. 947 42 40 28 / 608 742 743
Fax: 947 42 40 29
agalsa@sierradelademanda.com